SÁLVORA.
Posted by in EspañaEn la visita a Sálvora ví dos Islas. La mágica, entre niebla, y la de las abandonadas piedras domesticadas y los tojos al sol, cubriendo los viejos campos de labradío
En la visita a Sálvora ví dos Islas. La mágica, entre niebla, y la de las abandonadas piedras domesticadas y los tojos al sol, cubriendo los viejos campos de labradío.
Sálvora (ver mapa) es una de las cuatro islas del Parque Nacional de las Illas Atlánticas. Es fácil de llegar hasta ella (desde O Grove, por ejemplo), y aunque a muchos les apetecerá hacer el viaje con buen tiempo, creo que los más afortunados son los que pueden llegar con el cielo gris hasta la isla, y estar en ella un buen rato hasta que el sol permita un baño en la playa del almacén.
La isla mágica apetece verla más con las nubes bajas desgarrándose de las ramas secas. La ruta hasta el Faro, se hace entre gigantes graníticos y sombras de ciervos escurridizos que los antiguos propietarios soltaron en la isla.
En punta Besugueiros donde acaba la ruta del Faro, un panel recuerda el naufragio del vapor correo Santa Isabel en 1921 con 271 pasajeros a bordo. Los ladridos de un perro alertaron a los isleños de la tragedia (entre ellos las heroínas de Sálvora) que no dudaron en medio del temporal y con unas frágiles dornas, ayudar al salvamento de 56 personas. Un estremecedor relato de este naufragio con declaraciones transcritas del segundo oficial del Santa Isabel puede leerse pinchando aquí.
El paisaje se va suavizando en la siguiente ruta que va hasta el poblado abandonado de la isla. Las piedras del viejo faro de 1862 fueron aprovechadas para construir una fuente y un lavadero. Esta arquitectura práctica, los marcos de las tierras y un hórreo nos van dando pistas sobre la cercanía de la pequeña aldea abandonada donde se agrupaban las familias que trabajaban las tierras del antiguo propietario de la isla. En 1972 el último habitante de esta aldea dejó Sálvora. Un tractor oxidado que desembarcó en 1960 aún nos recuerda su pasado agrícola.
De regreso al barco, el sol deja al descubierto la zona del embarcadero, en donde está una capilla que fue cantina de marineros, y un pazo construido sobre una antigua fábrica de salazón. Algunos caballos pasean por las dunas.
Me baño observado por una sirena. Con el sol picoteando con fuerza, las piedras de la isla flotan y hago un clic! de sus historias antes de que la cámara se quede sin bateria. Más sobre Sálvora aquí , aquí y aquí.
http://www.youtube.com/watch?v=8gOnttxSpNE
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SÁLVORA.
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